Las sucesiones internacionales requieren la coordinación de normas españolas, europeas y, en ocasiones, de terceros países extracomunitarios. La aplicación del Reglamento (UE) 650/2012, la determinación de la ley aplicable, la prueba del Derecho extranjero, la tramitación del Certificado Sucesorio Europeo, la gestión fiscal en ambos países y la ejecución de documentos públicos extranjeros en España constituyen un conjunto de actuaciones que debe abordarse con precisión técnica.
Nuestro objetivo es simplificar este proceso para el heredero o el testador, garantizando seguridad jurídica, rapidez y una planificación adecuada.